martes, 15 de mayo de 2007



¿EXISTE ALGÚN TIPO DE DESEQUILIBRIO EN LA SOCIEDAD?

La injusticia social es un fenómeno mundial que ha degradado parcial o completamente la vida de muchas personas, sobre todo de aquellas que tienen limitaciones económicas. Esta situación impide un desarrollo pleno de cada individuo y condiciona la forma de vivir de quienes la padecen.

Así como en el mundo hay injusticia social, Colombia tiene su propia historia, hechos que sin duda han marcado a muchos y han dejado en evidencia la gran desigualdad que existe dentro de esta sociedad. ¿Hasta cuando durará esta realidad en Colombia?

Hoy en día se puede observar en el diario vivir de los colombianos, una clara brecha entre ricos y pobres. Esta realidad no se presentó de la noche a la mañana sino que surgió de un proceso donde la economía colombiana asumió un modelo Neoliberal (menor intervención del Estado en la economía), reemplazando de esta manera el Estado de bienestar y, finalmente abriendo el mercado interno apresuradamente sin medir las consecuencias a largo plazo.
Las grandes corporaciones como las multinacionales han sido las que han recibido los mayores beneficios de este modelo económico establecido en Colombia desde la década de 1990, permitiéndoles apoderarse de la mayor parte del mercado condenando por consiguiente a muchas empresas nacionales a la quiebra y a su vez a una gran cantidad de personas al desempleo, la pobreza o incluso a la miseria. Surgiendo los grandes contrastes sociales que permiten sostener la frase: “Los ricos más ricos mientras que cada día los pobres están más hundidos en su propia condición”[1].

Con lo mencionado se puede mantener la idea de que el Neoliberalismo concentra las riquezas en unos cuantos, sobre todo en aquellos que son dueños de los factores de producción (tierra, trabajo y capital) y lleva por consiguiente a que el resto de los habitantes sobrevivan con un pequeño porcentaje de los recursos generados en el mercado nacional.

Actualmente, la mayor parte de los países se encuentran regidos por el Neoliberalismo que además de lo anterior, permite al hombre actuar libremente dentro de la economía, para obtener de ella el máximo de los beneficios posibles. Sin embargo, lo que se puede percibir en la sociedad colombiana es que no todos alcanzan algún tipo de bienestar en sus vidas.

Los sueños de muchas personas de mejorar su calidad de vida se han visto truncados por la corriente económica que se ha tratado y es que las oportunidades que se encuentran para satisfacer todas las aspiraciones son escasas y prácticamente las que se pueden encontrar son opuestas a las que se querían hallar. Esto sucede con frecuencia en el diario vivir y son una clara muestra de esta circunstancia las ventas en los buses o en cualquier esquina de una determinada zona. Por ejemplo, algunos habitantes del barrio el Paraíso -un lugar ubicado en el oriente y en una de las salidas de Palmira-Valle del Cauca (Colombia)-, decidieron, sobre todo mujeres, aprovechar la zona y la posición de su localidad para crear pequeños restaurantes o comedores con el objetivo de generar ingresos para su sustento diario.
Estas situaciones permiten ver como algunos intentan trabajar en algo que jamás se hubieran imaginado, pero que tuvieron que aceptar o incluso ingeniárselas, porque no encontraron otra alternativa ante el desempleo que aqueja cotidianamente a cualquier persona con limitaciones económicas.

El libre comercio es una manifestación directa de este modelo económico a través del cual se promueve entre los habitantes de la nación una lucha por alcanzar beneficios personales, algo que se refleja, en una competencia que en la mayoría de las veces, es desleal, corrupta y manipuladora pero que los colombianos deben enfrentar, por el motivo de que es la única manera de sobrevivir económicamente en un entorno donde el dinero es la gran riqueza que permite satisfacer las necesidades básicas.
Según lo mencionado, se observa como solo las personas con suficiente poder adquisitivo llenan todas sus expectativas frente a las carencias que se puedan presentar. Por eso es posible plantear que en la sociedad existe una desigualdad enorme que impide la consolidación de una comunidad basada en la solidaridad, la tolerancia y el respeto, porque el egoísmo del hombre lo lleva a buscar siempre la realización de sus propios intereses.

El Neoliberalismo ha hecho que: “todas las personas vean en las cosas materiales la verdadera felicidad”[2]. Esta afirmación representa la conducta de la sociedad actual, en donde el consumo de bienes y servicios es lo único que genera bienestar y comodidad. De esta forma todos los individuos trabajan en función de esto, tanto así que relegan a un segundo plano otras cosas como el desarrollo interpersonal, debido a que se considera que hay que tener en grandes proporciones y con tendencia a incrementar las fortunas alcanzadas, para poder estar bien y gozar de una vida completamente tranquila. A partir de esto se evidencia como cada colombiano lucha constantemente por cosas u objetos que le hagan aparentar poder y riquezas. Es aquí donde cabe cuestionarnos entonces, ¿Valgo por lo que soy o por lo que tengo?

La desigualdad que vive la sociedad colombiana, trae como consecuencia pobreza, discriminación pero sobre todo una comunidad totalmente polarizada, es decir que el ambiente que se promueve segrega a la población y la vuelve totalmente insensible ante las cosas que puedan afectar el bienestar de los demás, por ejemplo algún tipo de insuficiencia en las necesidades básicas para vivir (techo, educación, servicios públicos etc.).

Con lo anterior se puede comenzar a vislumbrar, un concepto muy difícil de precisar, la injusticia social, pero que se define aquí a partir de dos preguntas, ¿Qué es lo justo? y ¿Qué es lo injusto? Estos dos interrogantes tratan términos que son complejos para definir, debido a que se pueden tomar desde diferentes puntos de vista. Por ejemplo, Aristóteles dice en su obra Moral a Nicómano, libro quinto, capitulo primero: “Lo justo será lo que es conforme a la ley y a la igualdad; y lo injusto será lo ilegal y lo desigual...La injusticia no puede considerársela como una simple parte de la virtud; es la virtud entera; y la injusticia, que es su contraria, no es una parte del vicio, es el vicio completo”. Por su parte Platón, en su Teoría Política, establece que: “Una persona justa es aquella cuyo elemento racional, ayudado por la voluntad, controla los apetitos”. Teniendo en cuenta los conceptos mencionados, definamos la injusticia social como la desigualdad que existe en una comunidad ya sea política o económicamente.


La inequidad es el punto fuerte de la injusticia social en Colombia. Una muestra de lo que genera esto son las personas que recogen cosas de las basuras para poder comer o que duermen debajo de un puente. Estos sucesos demuestran el grado al cual algunos hombres han llegado por la ausencia de recursos necesarios para tener una vida digna y el por qué en la sociedad no encuentran la oportunidad necesaria que les permita realzarse plenamente como personas.

Ante el poco bienestar que tienen los individuos vulnerables o pobres, el Estado colombiano ha tratado de generar mejores condiciones de vida para estos por medio de proyectos financiados con dineros recaudados de mecanismos como impuestos. No obstante, para que esto funcione tal como se espera, los dirigentes del país deben canalizar los recursos en las necesidades de vital importancia para los ciudadanos tales como: Educación, Salud y Vivienda, con el fin de mejorar substancialmente la calidad de vida, reducir los índices de pobreza nacional y promover el desarrollo de toda la comunidad.

Otra manera de actuar del gobierno y que en ocasiones puede parecer contradictorio, por ser Colombia un Estado Social de Derecho, se ha constituido en quitar parte del presupuesto de la inversión social. De esta forma algunos sectores como la educación, pierden su capacidad para mejorar los servicios prestados a las personas. Algo que se traduce en una mala formación académica, pésima infraestructura de algunas instituciones educativas o incluso el cierre absoluto de algunos centros de salud por la falta de dinero. Una prueba de esto ocurre el barrio el Paraíso donde la educación se presta precariamente, debido a que el colegio es de una planta, de unos cuarenta metros cuadrados y solo cuenta con programas educativos desde grado cero hasta quinto de primaria, además no tiene el cupo suficiente para la población del barrio e incluso la zona de descaso es muy pequeña para el plantel general.

A pesar de las buenas intenciones del Estado en su afán por cumplir con todos sus deberes, ha tratado de sacar adelante planes ajenos al bienestar del pueblo. Por ejemplo, el gobierno actual ha destinado varios millones de dólares a la guerra, recursos que sin duda se hubieran podido emplear para la construcción de nuevas escuelas, hospitales etc. Es aquí donde el bienestar social del que tanto se habla queda seriamente comprometido y cada persona puede darse cuenta de que la administración nacional debe fijar claramente las verdaderas necesidades de sus habitantes... si es que realmente el Estado colombiano quiere promover el bienestar para los más pobres.

En Colombia son muchas las necesidades que se deben suplir, pero como no se cuentan con los recursos suficientes se debe distinguir inmediatamente cuáles son básicas y cuáles no lo son, con el fin de que muchos individuos, sobre todo los más desprotegidos, se vean beneficiados de forma total y no parcialmente como suele suceder en la cotidianidad, a causa de la mala distribución que hacen las entidades gubernamentales del dinero público.
La injusticia social ha sido tratada por algunas personas con el fin de hacer politiquería, aprovechando la ignorancia de las masas logran sus fines personales.
Las diversas carencias que presentan los más pobres se han trasformado en la oportunidad perfecta para que ciertos personajes del mundo de la política, engañen y jueguen con las ilusiones de toda una sociedad que anhela un futuro mejor, con la única intención de alcanzar su propio bienestar. Esto es una realidad que no se puede evadir y que se tiene que parar. No es justo que algunos políticos de turno una vez que han terminado su discurso de injusticia social, se deleiten con el mejor almuerzo y el mejor vino, mientras que muchas personas intentan sobrevivir en las peores condiciones, sin agua, vivienda y comiendo las sobras de los demás.

No se busca una igualdad completa entre los habitantes de la nación, porque eso sería realmente imposible a menos que se imponga un régimen comunista para tener una sociedad más equitativa. Pero esta es una solución demasiado extrema a la desigualdad que existe en Colombia. Quizás, lo que se deba hacer, es acabar con el Neoliberalismo, pues es un modelo que sólo beneficia a unos pocos y a muchos los conduce a tener una vida llena de miseria. Además porque promueve indirectamente entre los individuos egoísmo y envidia, impidiendo que se fomente una buena convivencia. Es por eso que se ha de plantear y fomentar una corriente diferente con el fin de transformar este presente (una salida algo difícil de realizar, debido a que los burgueses de la actualidad no estarán dispuestos ha perder su hegemonía dentro de la sociedad), un objetivo que se puede alcanzar si aquellos que sueñan con un cambio tienen, muy en claro, que el hombre debe, por su condición y por sus cualidades naturales -pensar, comprender y dominar-, no permitir que el medio o el entorno en el que actué domine su voluntad y someta a todo un pueblo, sino por el contrario, debe hacer que todo se encuentre no sólo a su entera disposición sino también que contribuya al bienestar general.

[1] En un contexto social, se hace referencia a la existencia de las clases socioeconómicas fuertemente marcadas.
[2] La búsqueda del hombre por obtener, cosas de valor comercial, que permitan gran satisfacción en la vida por tenerlos bajo su poder.

2 comentarios:

Andres agudelo dijo...

LOL SOY EL PRIMER COMENTARIO XD

jose manuel dijo...

GANA 10.000 GEMAS PARA DRAGON CITY
Y MONSTER LEGEND AQUI -www.MasterPTutoriales.wix.com/MasterPTutoriales#!gemas/ckqr